APRENDER A ORAR SEGUN LA BIBLIA

Charles F. Stanley

La oración es una parte vital  de la experiencia cristiana:  Descubra verdades Bíblicas sobre la manera de
comunicar con Dios.

Cuando usted ora, tiene usted confianza que Dios va a responder, o se siente usted indigna de
llamar la atención de Dios?  Sus oraciones son especificas o generales? Su vida de oración es una
simple espera de respuestas dadas al azar  visando a satisfacer solamente sus necesidades y
deseos o un alimento por la vida del Señor Jesucristo dentro de usted?

Uno de los pasajes bíblicos de los mas simples y de los mas profundos sobre la oración esta en
el Sermón del Monte .

“Pedid y se os dará; buscad y hallareis; tocad y se os abrirá.  Porque todo aquel que pide
recibe; y el que busca halla; y al que llama se le abrirá. Que hombre hay de vosotros que si
su hijo le pide pan, le dará una piedra? O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues
si vosotros siendo malos sabéis dar buenas dadivas a vuestros hijos, cuanto mas vuestro Padre
que esta en los cielos  dará buenas cosas  a los que le piden?” Mateo 7:7-11

Orar no consiste solamente en pedir y a recibir, sino también en dar gracias, adorar y albar al
Señor Nuestro Dios.  Existen dos responsabilidades en la oración: la responsabilidad de dios y
la nuestra. La una no va sin la otra; la oración es a la vez humana y divina.

Observe la progresión en la enseñanza de este pasaje; Pida, busque, toque.  De toda evidencia
Jesús tenia en Su Espíritu que seamos participantes activos en el proceso de la oración.  Orar
no es un espectáculo delante de espectadores.

Cada petición, cada deseo de nuestro corazón y cada necesidad deberían comenzar por la
oración, preguntando al Dios Su permiso y buscando a conocer Su voluntad.

Siendo que Cristo ha entrado en nuestra ida  y que el es nuestra Vida, podemos venir delante de
el y someterle nuestras peticiones. Efesios 3:11, Hebreos 4:16

Dios esta siempre deseoso de responder a nuestras oraciones:  es la meta  principal de Su
enseñanza en Mate 7:7-11.

Alguien podrá preguntar: Esto significa que no importa quien y todo el mundo puede pedir,
buscar y hallar?  No, porque el sermón se dirige a los discípulos de Cristo.  Les concierne a
los hijos que Dios le ha dado.

Un elemento muy esencial en la oración descuidado es a veces por la mayoría de cristianos: la
fidelidad.  Talvez no constatamos ningún resultad, pero un periodo de tiempo entre nuestra
petición y la respuesta de Dios no significa que El no responde nuestra oraciones. 

Porque Jesús recalca tanto la importancia de la perseverancia en la oración?  Porque  El deja para
mas tarde la respuesta a nuestra petición, aun si ella corresponde en efecto a Su voluntad.  ¿ Pero
porque Dios la retarda?  Si El discierne en nosotros una actitud de desobediencia, de rebeldía, de
amargura, o de rencor o si El observa ciertas habitudes malsanas dentro de nuestra manera de
vivir; Dios deja a mas tarde la respuesta a las plegarias de sus hijos.  El puede muy bien haberla ya
preparado y lista para enviárnosla, pero El no lo puede hacer y o hará en tanto que nuestra
situación espiritual no sea favorable a  para recibirla.

Segunda causa para la espera. Es que dios prueba nuestra buena voluntad  de manera de
construir en nosotros un corazón  sincero . si no somos realmente serios en el pedir, lo haremos
una sola vez y luego abandonaremos si nuestra partición no es contestada durante un cierto
tiempo.  Es por ese que Dionisos dice de orar sin cesar , de pedir , de buscar, y de llamar..
  persevere y no abandone.  Nos e desaliente aun si usted no mira ninguna evidencia que Dios
responderá su petición.

Tercer  causa Dios tarda seguido para responder a nuestra petición para probar nuestra fe.
  ¿Como Dios puede fortalecer nuestra fe?: por la prueba.  ¿y como nos prueba El? En no
mostrándose.  Es entonces que nosotros buscamos, pedimos, llamamos, al pasa en nuestro trato
con Dios.  Cuando nosotros le hablamos,  os afirmamos y alimentamos nuestra relación con el.
  Aprendemos  a conocerle a El y sus vías.  ¿Usted se da cuenta que Dios desea darle mas allá de
todo, a partir del momento que usted a venido a ser uno de sus hijos, es El mismo?  El desea que
usted le conozca.

Una cuarta razón por la que Dios tarda una respuesta a nuestra petición es para  hacer crecer
nuestra paciencia; cuando esperamos la respuesta de Dios.  Su calendario no concuerda  siempre
al nuestro.  Dios esta mas  interesado a que le conozcamos  que a darnos todo lo que nuestro
corazón desea.  Cree usted que la oración constituye una parte integra de su tiempo cotidiano?  De
ninguna manera Jesucristo puede ser mi vida si yo nos soy un hijo/a de oración.  Yo debería
hablar, compartir y conversar con el todo el día. El es mi vida!  

¿porque esta usted tan ocupado en tantas otras cosas al punto que su vida de oración comienza a
sufrir, y que continua a servir al Señor con su propia fuerza y su propia sabiduría?  Una de las
razones principales por la que no oramos  es porque no aceptamos que Dios tome el escalpelo,
nos abra, penetre  a lo mas profundo de nuestro ser, y trate  las cosas que no hemos jamás
vencido.

Sabe usted que uno de los mas grandes filones de oro descubierto en América se encontró a
solamente un metro del lugar donde otros mineros habían dejado de excavar? Los cristianos viven
a veces la misma situación; justo al momento donde abandonamos, justo un poco mas lejos donde
aceptamos dejar, se encuentra la mejor bendición del Dios.

 

Sin embargo cuando Dios nos dice “Esa no es Mi voluntad”  entonces ¡claro! Debemos dejar de
presentar nuestra petición.  Pero si por el contrario usted cree que Dios obra de cierta manera  en
su vida, o que usted siente una necesidad seria y profunda de perseverar, no cese de orar, Dios
quiere responder a esa petición.

Recuerdo de momentos donde todo en mi deseaba parar, y o yo continuaba de todos modos con
la misma plegaria a dios.  De pronto el velo se levanto y la respuesta estaba allí, delante de mis
ojos.  Si yo me hubiera detenido de orar un día antes, yo hubiera tomado una mala decisión y me
hubiera privado de lo que Dios quería darme.

 

En ninguna parte de la Biblia esta escrito que la oración es fácil.  Es una lucha y en ciertos
momentos, Satanás ataca cuando esta usted de rodillas, le acosa con dudas y le envía
pensamientos par distraerle.  Una de las armas mas eficaces de Satanás es de hacerle sentirse
indigno delante de Dios.  Esta impresión no tiene nada que ver con la verdadera humildad, pero es
el sentimiento malsano que Dios ni siquiera lo quiere ver a usted ni escucharle.

Las Escrituras demuelen este temor  cuando proclaman astuciosamente que usted y yo  tenemos la
libertad en Cristo de acercarnos al Trono de Dios en la oración.  Cuando se acerque al Señor no
tenga temor, no se sienta mal, mas bien arrodillese delante de El y regocíjese en El. Dígale:
“!Señor  Jesús, yo alabo Tu nombre porque Tu eres en i vida.  Te doy gracias por poder venir
delante de Ti en toda confianza, porque Tu me has pedido de buscar, y llamar.  Y Señor, vengo ,
vengo a Ti como un niño, confiando en que Tu escuchas lo que tengo que decirte, que Tu
dirigirás mi vida, y que responderás a mi plegaria.  Te alabo y acepto de antemano la respuesta
a mi plegaria.  Alabado sea Dios. Amen.”

 

No nos gustan siempre las respuestas que Dios nos da. Pero El no nos dice que El nos dará todo
lo que ^pidamos, mas bien promete en Mateo 7:11 de darnos buenas cosas.  Claro, usted no
querrá que Dios le de cualquier cosa que venga a dañarle o destruya su vida.  Es por esta razón
que Jesús establece francamente una restricciones en darnos solamente lo que es bueno para
nosotros.

 

Teme usted pedirle a Dios algo muy grande? De hecho, nada de eso que usted le pida es
demasiado grande para El, si el estima que es bien para usted.  Dios se agrada de las peticiones
grandes, difíciles, imposibles cuando pedimos, buscamos y llamamos y confiamos en Nuestro
Padre amante Quien responde siempre por nuestro bien. 

 

Si aplicamos activamente esta simple verdad en tres etapas, Dios transformara su vida de oración,
que  a su vez transformara  sus relaciones, su eficacidad, su familia, su trabajo, y todos los otros
aspectos de su vida.

El privilegio de la oración es una herencia que pertenece a cada hijo de Dios, un potencial que
sobrepasa la comprensión humana  y una obra de la Gracia de Dios que da a cada uno de
nosotros.  Le pido a Dios que no deje perder esta herencia.

Permita a Dios de hacer de usted un hombre o una  mujer, un joven que Dios quiere que usted sea.

Aprenda a comunicarse con El.  Alimente el Espíritu de Cristo que vive en usted.  Haga de su vida
de oración cotidiana una relación de conversación continua con el Señor Jesucristo.

                   Extraído y traducido de En Contacto Febrero 2003